¿Busca soluciones de metalurgia de polvos de alta calidad para entornos industriales que requieren un rendimiento de materiales excepcionalmente alto? Nos basamos en nuestra sólida experiencia y profundos conocimientos técnicos para satisfacer sus exigentes necesidades. Controlamos rigurosamente las materias primas, y analizamos y probamos los polvos metálicos y sus mezclas para garantizar que el tamaño, la forma y la pureza de las partículas cumplan con los estándares, sentando así una base sólida para productos de alta calidad.
¿Cómo utilizamos el polvo metálico para fabricar piezas?
En la preparación de materias primas, los metales o aleaciones se transforman en polvos específicos mediante métodos mecánicos como la trituración mecánica y la atomización, o métodos físico-químicos como la reducción y la electrólisis. Para obtener polvos de alta precisión y rendimiento especial, se utiliza la atomización para romper las gotas de metal fundido y garantizar la uniformidad del polvo.
En la etapa de moldeo, el proceso se selecciona en función de los requisitos del producto. El moldeo por compresión es el más utilizado, y el polvo se introduce en un molde y se prensa para darle forma; para formas complejas o requisitos de alta densidad, se utiliza el prensado isostático para transmitir la presión de manera uniforme a través del líquido, de modo que el polvo se comprima de forma homogénea y se mejore el rendimiento del cuerpo en verde.
El último paso es el proceso de sinterización, donde la pieza moldeada se introduce en un horno de sinterización de alta temperatura. Se controlan la temperatura, la atmósfera y el tiempo para combinar las partículas de polvo y mejorar la resistencia y la densidad de la pieza. Es fundamental controlar con precisión los parámetros de sinterización para garantizar la calidad del producto.
En la etapa de moldeo, el proceso se selecciona en función de los requisitos del producto. El moldeo por compresión es el más utilizado, y el polvo se introduce en un molde y se prensa para darle forma; para formas complejas o requisitos de alta densidad, se utiliza el prensado isostático para transmitir la presión de manera uniforme a través del líquido, de modo que el polvo se comprima de forma homogénea y se mejore el rendimiento del cuerpo en verde.
El último paso es el proceso de sinterización, donde la pieza moldeada se introduce en un horno de sinterización de alta temperatura. Se controlan la temperatura, la atmósfera y el tiempo para combinar las partículas de polvo y mejorar la resistencia y la densidad de la pieza. Es fundamental controlar con precisión los parámetros de sinterización para garantizar la calidad del producto.

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